<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-10626218</id><updated>2011-04-21T20:04:59.864-07:00</updated><title type='text'>Cuaderno de notas</title><subtitle type='html'>Textos críticos.
"La ideas políticas en juego no hacen política, hacen ficción, y sólo en tanto hacen ficción, hacen política." Horacio González</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://fabianw.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10626218/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabianw.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Fabián Wirscke</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11037670198621248621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>5</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10626218.post-111894205868720176</id><published>2005-06-16T10:11:00.000-07:00</published><updated>2005-06-16T10:19:10.230-07:00</updated><title type='text'>La biblioteca y sus mecanismos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las numerosas ironías de Borges recuerda una vieja polémica con el filólogo Battistesa. Aunque, más que polémica, podría decirse que se trataba de una mutua envidia y que tenía como escenario de la disputa la palestra del diario de los Mitre, La Nación. El prosista y poeta admiraba al filólogo y el filólogo admiraba al prosista y poeta. Cierto alumno de Borges me contó que cuando Battistesa quería publicar un poema -cuya calidad literaria Borges decretaba nula- movía sus influencias para publicarlo en La Nación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usted una vez citó una frase de Mark Twain que a mí me fascinó por su crueldad. Decía que una biblioteca , por incompleta que fuera, ya se consideraría...&lt;br /&gt;- No, no, la frase es mejor. Él dijo: “Podría iniciarse una biblioteca omitiendo los libros de Jane Austen. Aunque esa biblioteca no incluyera otro libro sería mejor que muchas otras por no incluir a Jane Austen”. Una biblioteca ideal, pero sin libros, ¿no? No tiene libros pero falta Jane Austen, ya hay una ventaja, ¿no? Sí, lo que pasa con esas frases... Yo recuerdo una frase; si es muy ingeniosa, no me importa que sea justa o no. Ahí, por ejemplo, usted podría cambiar el nombre de Jane Austen por cualquier otro y la frase no perdería nada. Porque lo deslumbrante es el mecanismo. La idea de una biblioteca ideal, que no constara de ningún libro pero que tuviera la ventaja de omitir a Jane Austen. Yo creo que la gracia es ésa. Si usted, en lugar de poner a Jane Austen, pusiera, bueno, a cualquier persona, pero no incluir obras de, no sé, de Ángel Battistesa, por ejemplo, sería lo mismo. No, no digo eso contra Battistesa. Si no incluyera las obras de Borges, digamos, ya sería una buena biblioteca.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10626218-111894205868720176?l=fabianw.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabianw.blogspot.com/feeds/111894205868720176/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10626218&amp;postID=111894205868720176' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10626218/posts/default/111894205868720176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10626218/posts/default/111894205868720176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabianw.blogspot.com/2005/06/la-biblioteca-y-sus-mecanismos.html' title='La biblioteca y sus mecanismos'/><author><name>Fabián Wirscke</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11037670198621248621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10626218.post-111887792747935198</id><published>2005-06-15T16:11:00.000-07:00</published><updated>2005-06-15T16:25:27.486-07:00</updated><title type='text'>La vieja</title><content type='html'>1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;           La miro, no la interrumpo. Habla una lengua que no entiendo. Toma distancia de algo llamado presente. “León nació en Saratov, siete años tenía cuando vino, una semana más y cerraban los puertos”, fue lo que pude entender en esa voz que habla “castilla”.&lt;br /&gt;           La cara redonda y agrietada de la vieja me mira.&lt;br /&gt;           Hacia el final del relato, que derivó en una anécdota feliz, habla y se ríe al mismo tiempo. Toma aire por la boca haciendo ruido, como si juntara saliva. Se acaricia la pera y los pelitos de la pera con sus dedos torcidos. Sonríe por algo que sólo sus ojos pueden ver. Yo veo sus ojos pero no veo el color de sus ojos. Ya casi no tienen color, acurrucados debajo de los párpados, pesados, los párpados, como sólo pueden pesar noventa años en los párpados de una vieja. Los cierra un poco, baja la voz, o lo que sea que articula con el aire que le va faltando a medida que quiere decir más de lo que puede decir. Recorta círculos en el aire, figuras llamadas recuerdos que asisten al unipersonal de la vieja. Actúa, porque la vieja actúa, se da vuelta, no sé lo que dice pero espera el momento justo parar alargar las vocales, se retuerce violentamente, un espasmo y se apaga de a poco. Yo sigo igual, como si estuviera frente a una extranjera, a un habla que habla y al hablar... bla bla bla... pero a veces me despierta un relato, o la idea, vaga, pero poderosa como la de un río helado que hay que cruzar, de a caballo, de noche o de día, mejor de día, aunque de noche la luna sería una figura como esas que ella recorta, en círculos, y está ahí en ese río helado, quizás ahora. Pero no. Es de día y hay que cruzar el río. Hay que apurarse o hay que avanzar tan rápido como puedan los animales por la carga que llevan. Un mancarrón viejo es casi arrastrado al final del transporte. Puede que viva puede que no. Si se acerca una manada de lobos habrá que meterle cuchillo y dejarlo en el camino para que las fieras se entretengan. Y después la pregunta o la duda. ¿Hay que seguir o hay que volver? Atrás, la manada de lobos, adelante, el río congelado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;           Vocales, largas las vocales del habla de un dialecto que las alarga como la prolongación de un cuerpo consonante. Cuerpo y vocal viven, allí, donde el unipersonal de la vieja la hace tan singular que grita y patalea. Grita, sí, pero ahora en una lengua en la que los dos nos entendemos. Yo tardo en reaccionar pero me doy cuenta de que quiere algo concreto.&lt;br /&gt;-Alcanzame un vaso de agua, me dice.&lt;br /&gt;-Querés fresca o de la canilla, le digo&lt;br /&gt;-De la canilla, igual es, me dice. Tomo un vaso de plástico color rojo, firme en la base, débil arriba y lo lleno tres cuartos de agua de la canilla. Se lo acerco. Lo bebe rápido y prolonga una “a” bajita, de placer. Se pasa el dorso de la mano derecha por la nariz, que es aguileña, guerrera y está mojada. Traga. Otra “a”, pero casi de tos. La mano le brilla. Me devuelve el vaso siguiéndolo con la mirada. Hace un esfuerzo por levantar los párpados, cada vez más pesados.&lt;br /&gt;           Se rió como tres o cuatro veces mientras iba contando. Explosión de risa y clímax del relato. Tiene que calcular bien, pienso, como para que le quede tiempo a reírse sin quedarse sin aire después de contar.&lt;br /&gt;           Los bises, porque siempre los hace, son más atenuados, como una octava más bajos, momento en el que las lágrimas se bifurcan por el delta en el que se convirtió su rostro. Caen, siempre, sobre el costado derecho, arriba de la mano que acaba de refregar la nariz. Llora, de la risa, y traga aire por la boca.&lt;br /&gt;-Gracias, me dice,&lt;br /&gt;-De nada, le digo. Dejo el vaso en la mesada, cerca de unos granos de arroz con tuco saqueados por dos o tres hormigas y de uno de los agujeros por donde salen todas.&lt;br /&gt;           Y si hablo de figuras recortadas por sus ojos grises también tengo que hablar de una obsesión, de la que ella tiene con las rayitas que marcan la carga del celular. Algo por lo cual se levanta de la silla en el segundo intento, desenreda el cable e inserta un extremo en el aparato y el otro en el adaptador. Espera el bip, que no llega, y se queda mirándolo. Lo observa con detenimiento.&lt;br /&gt;-Llévalo al servis, no sé qué le pasa, cuando alguien llama se corta, me dice la vieja, la voz autoritaria.&lt;br /&gt;            -Hoy a la tarde lo llevo, le digo, y me aseguro que lo haya enchufado bien. Las cuatro rayitas suben y desaparecen en el displey del teléfono celular. Entre el transformador y la salida de corriente está el adaptador, blanco, con las patas flojas. El transformador se inclina y todo forma un arco de electricidad por donde pasa la carga a la batería del celular de la vieja. Se sienta.&lt;br /&gt;-Prendé la radio, ahora a las seis está el noticioso de la zona, me dice. Son las seis y cinco de la tarde. Enciendo la interminable Tonomac. El locutor está dando las necrológicas. “A los ochenta y cuatro años dejó de existir en la localidad vecina de Santa Teresa Don Enrique Altobelli”, dice el locutor.&lt;br /&gt;-Cada vez quedan menos, carraspea la vieja. Todavía no se atreve a decir  “quedamos”, pienso.&lt;br /&gt;-¿Lo conocías?, pregunto, “¡cómo no lo voy a conocer!... si nos criamos juntos en la aldea, responde. Pero enseguida se calla porque cada vez hace silencios más largos y porque siente una puntada en el pie izquierdo. Lo levanta hasta colocarlo paralelo al piso, lo baja lentamente, se inclina hacia delante y con los dedos torcidos toca la punta del pie.&lt;br /&gt;            -Acá me duele, dice. Hunde los dedos torcidos en el empeine. Me pide un calmante y de un momento a otro se le pasa el dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;           Después tengo que acostarla. No. Tengo que apagarle la luz una vez que se mete en la cama. A la noche duerme profundamente, sopla. El aire entra por la nariz y sale por los labios, oclusivos. Son como una pequeña compuerta que se abre y emite un soplido, lánguido, el soplido. A veces oigo un rumor, una articulación sonora, inestable, asciende y desciende. Lo oigo porque duermo al lado de la vieja. Sus signos vitales me desvelan. “Se va a levantar”, pienso, cuando la cama cruje como sólo pueden crujir esas camas viejas. Algo parecido a una expresión de deseo hace que no tropiece en la oscuridad. Se da vuelta y manotea, de memoria, un tachito de lata. Todo se hace veloz. No hay simetría entre los movimientos que pienso en la oscuridad y los de ella. Siempre pierdo. La vieja tira para atrás las frazadas y se apoya en el borde de la cama. Mete el tachito entre las piernas. Orina, compulsivamente. Después se acurruca, despacio, en el hueco caliente abandonado minutos antes. “Lo logró otra vez”, pienso. Por ahí también se le pierde algo, por un tajo arrugado y oscuro que inunda la pieza con un fuerte olor a vieja moribunda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;           Está lejos la idea de una vida plena de sustancia. Sólo quedan dichos, sentencias.&lt;br /&gt;-El que hace y deshace mantiene su oficio, dijo, alguna vez, mientras destejía unos guantes de lana.&lt;br /&gt;           Llevo dos semanas conviviendo con ella. Nadie ha venido a rescatarnos. Estamos solos y alrededor, un desierto de agua. Una masa líquida que puede tragarnos. Todo el pueblo quedó sepultado por el agua. Es la primera vez que vemos tanta agua. Es la primera vez que el agua remplaza a la tierra en una desproporción sin límites. Pero yo llegué hasta aquí para algo, y ahora, mi propósito se complica. Ella no quiere abandonar la casa por nada del mundo. Prefiere morir ahí. Pronto se nos acabarán los alimentos&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10626218-111887792747935198?l=fabianw.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabianw.blogspot.com/feeds/111887792747935198/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10626218&amp;postID=111887792747935198' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10626218/posts/default/111887792747935198'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10626218/posts/default/111887792747935198'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabianw.blogspot.com/2005/06/la-vieja.html' title='La vieja'/><author><name>Fabián Wirscke</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11037670198621248621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10626218.post-110754449785746277</id><published>2005-02-04T11:14:00.000-08:00</published><updated>2005-02-04T11:14:57.856-08:00</updated><title type='text'>La escritura como problema</title><content type='html'>La escritura es un campo de batalla. Frase que implica la inmediatez de lo político en el trazo singular e irreductible de toda escritura. Afirmar una idea semejante acarrea una serie de problemas cuyas soluciones no se visualizan de antemano, al contrario, es preciso afirmarse en la idea que se va haciendo cuerpo a medida que el conocimiento es considerado como un tránsito.&lt;br /&gt;El problema principal se duplica, es doble, en tanto que, por un lado, para afirmar una singularidad, un golpe sincopado de estilo, la escritura debe pensarse a sí misma como problema; y por el otro, como efecto físico del golpe, no puede no sacudir la moral de quien escribe.&lt;br /&gt; La diferencia provocada desde esta perspectiva crea una forma irregular, un artefacto difícil de clasificar, cuya función no es la de articularse con los discursos establecidos por la moral de turno. Si tiene que cumplir alguna función, si debe funcionar en el espacio social que se desarrolla, lo hará en tanto alguna de las partes de su forma produzca roces con otras producciones sociales de sentido. Pero sobre todo esta clase de escritura se despega del sentido común, es decir, escapa a la reificación del pensamiento consagrado, se quiere herética.&lt;br /&gt;Un campo de batalla supone una zona de conflicto, una lucha por el poder o por los dispositivos que hacen circular los discursos imperantes. Estas estructuras promueven movimientos de alineación, y en esta zona de conflicto, no se puede responder con la negación absurda del grito dislocado, fuera de lugar. Antes bien, el instrumento que traicione y socave los discursos morales, trabaja con la negatividad ética de quien escribe y con los residuos éticos que subyacen a lo escrito. Ese instrumento es el lenguaje.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10626218-110754449785746277?l=fabianw.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabianw.blogspot.com/feeds/110754449785746277/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10626218&amp;postID=110754449785746277' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10626218/posts/default/110754449785746277'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10626218/posts/default/110754449785746277'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabianw.blogspot.com/2005/02/la-escritura-como-problema.html' title='La escritura como problema'/><author><name>Fabián Wirscke</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11037670198621248621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10626218.post-110754414138433801</id><published>2005-02-04T11:08:00.000-08:00</published><updated>2005-02-04T11:09:01.386-08:00</updated><title type='text'>Ensayo/error</title><content type='html'>Un ensayo es el relato de las veces que levanté la cabeza, impedido de seguir avanzando en la lectura, ya que algo se interpuso. Es el momento del acontecimiento, el lugar enunciador de una relación. De la misma manera que lo pensara Borges: “El libro no es un ente incomunicado: es una relación, es un eje de innumerables relaciones”.&lt;br /&gt;Hacer aparecer el mundo, que el mundo aparezca de una manera o de otra, que una escritura se haga visible, que el mundo se haga de nuevo a través de la letra. Es la mirada del ensayista que sobrevuela las ruinas y se esfuerza por construir alegorías, una forma política de leer un pasado trágico o lo trágico de un pasado.&lt;br /&gt;Que algo del orden de lo escrito aparezca, como dice Gruner, o hacer que el libro siga hablando su propio lenguaje: hacer aparecer las metáforas que lo hacen vivir en el acontecimiento de la lectura.&lt;br /&gt;Apunto otra definición de ensayo propiciada por Gruner: “Un ensayo es la escritura de la lectura de ese error, de ese “acto fallido”, si se me permite la expresión”. ¿Acaso no es único e irrepetible el error de Sarmiento de citar mal?&lt;br /&gt;Para esta idea y en relación a los saberes en general, consultar la respuesta de Jitrik a  Piglia.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10626218-110754414138433801?l=fabianw.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabianw.blogspot.com/feeds/110754414138433801/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10626218&amp;postID=110754414138433801' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10626218/posts/default/110754414138433801'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10626218/posts/default/110754414138433801'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabianw.blogspot.com/2005/02/ensayoerror.html' title='Ensayo/error'/><author><name>Fabián Wirscke</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11037670198621248621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-10626218.post-110754398687687708</id><published>2005-02-04T10:55:00.000-08:00</published><updated>2005-02-04T11:06:26.876-08:00</updated><title type='text'>Restos</title><content type='html'>Entendida la escritura en su dimensión histórica, es decir, como inscripción simbólica que mantiene algún tipo de relación con las tecnologías en curso, con otras series discursivas, con el devenir histórico, permite pensar las rupturas o los pasajes de un género a otro. Por ejemplo, Link define la literatura de Walsh en función de un doble pasaje : uno, temporal y de clausura que va del sesenta al setenta; otro, estético (y político a la vez), que se presenta como “la irrupción de las fuerzas antiestéticas del arte”. En otras palabras, la literatura de Walsh se baja del caballo abstracto del ajedrez y se mete de lleno en la investigación de los asesinatos de José León Suárez.&lt;br /&gt;Un estilo manchado por la violencia: “La violencia me ha salpicado las paredes”, escribe Walsh en el prólogo a Operación. Para decirlo de otro modo, la inteligencia y el cálculo en un estrecho vínculo con los materiales de una realidad extraliteraria.&lt;br /&gt;Una literatura hecha de desperdicios, de restos, apunta Link: “La literatura de Walsh se construye en el lugar del desperdicio: restos de un proyecto de literatura policial, restos de géneros populares, restos de la industria cultural, restos de lenguas bajas e inicuas, restos de política, restos del sesenta, restos de Rayuela (no otra cosa es “Un kilo de oro”)”.&lt;br /&gt;Una literatura hecha de desperdicios y que se puede encontrar en Gusmán y en Viñas.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/10626218-110754398687687708?l=fabianw.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabianw.blogspot.com/feeds/110754398687687708/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=10626218&amp;postID=110754398687687708' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10626218/posts/default/110754398687687708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/10626218/posts/default/110754398687687708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabianw.blogspot.com/2005/02/restos.html' title='Restos'/><author><name>Fabián Wirscke</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11037670198621248621</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
